Capítulo 30: Líquidos Para Embalsamar

Del Libro; “Gran Compendio de las Ciencias Mortuorias” por Carlos J. Guzmán-NUEVO!

A través de los años, y desde que el negocio de preservar cadáveres se originó, la industria de la confección de químicos para embalsamar dió sus primeros pasos. Si revisamos la historia del embalsamamiento encontramos que los originadores de ésta ciencia consumían mucho más tiempo desarrollando fórmulas químicas para embalsamar que inventando técnicas para llevar a cabo el proceso. Esto nos demuestra claramente el papel significativo que juegan los preservativos en las Ciencias Mortuorias.

La constante búsqueda de nuevas y mejores soluciones preservativas ayudó a impulsar la fiebre del embalsamamiento en el siglo 19. De hecho; en ese tiempo habían más fórmulas que embalsamadores porque cada operador decía que el líquido de su contrincante era una “porquería” y por lo tanto era necesario darse a la tarea de desarrollar un nuevo producto. Si echamos un vistazo a las patentas de líquidos para embalsamar de esa época, encontramos un sin-número de fórmulas que variaban en una u otra cosa pero que a la larga era tan solo un líquido más en un negocio saturado. Inclusive; dicen algunos libros de historia que para pricipios del siglo 20 habían más de mil marcas de líquido para embalsamar!

Creemos que hasta cierto punto la reputación de un maestro embalsamador se relacionaba con cuán bueno era su producto. Al revisar el banco de datos de la oficina de patentas de los EEUU, encontramos varios nombres relacionados a la historia del embalsamamiento entre los cuales se destacan: AJ Dodge y su hijo Walter, CB. Dolge y Max Hunke de ESCO, Argo Landau de Royal Bond, George B. Dodge de Egyptian (hermano de AJ Dodge), Hilton Ira Jones de Hizone, Leandro Rendon de Champion, Charles A. Genung de Eckels, etc… De éstas casi todas se propusieron para finales del siglo 19 hasta mediados del 20. Hay unos nombres que se repiten en muchas ocasiones como el de Hilton Ira Jones, Leandro Rendon y Landau. Un químico de apellido O’Brien y el conocido J. Fredrick, ambos de la Dodge, también se mencionan varias veces.

Otras compañías no relacionadas directamente con nuestro campo también han ofrecido alternativas para preservar cadáveres como por ejemplo: Dupont y Eli-Lily. Dupont ha estado relacionado con la fabricación del formaldehído desde el siglo 19. Es curioso notar que todavía en éstos tiempos se siguen desarrollando nuevas fórmulas preservativas y tan reciente como diciembre del 2009, un tal Aziz C. Award, sometió una nueva fórmula para embalsamar.

Lo que hemos notado contínuamente es que los fabricantes de químicos para embalsamar por lo regular no adaptan ni utilizan inventos hechos afuera de sus instituciones sin importar lo bueno o innovador que sea. Muchas de esas patentas quedan en el olvido y no llegan a utilizarse abiertamente. Es increíble la cantidad de patentas aplicadas desde mediados del siglo 19 hasta el siglo 21 concernientes a supuestos adelantos en formulas preservativas. Unas tienen sentido, otras sencillamente son el “mísmo perro con distinto collar” y la mayoría resultan ser un tanto “ridículas”. De lo que sí estamos seguros es que el hecho de que una compañía o individuo halla sido galardonado con una patenta, no necesariamente quiere decir que tal o cual invento sea lo mejor o que funcione.

Al examinar minuciósamente cada patenta relacionada al embalsamamiento volvemos a confirmar nuestro postulado de que nínguno de estos líquidos o productos para embalsamar contienen al menos un ingrediente “milagroso” y que, sin importar la marca, todos han estado desarrollando más o menos lo mísmo.

Ahora bien, ésta última aseveración nos conduce al tema de El Mito de los Líquidos para Embalsamar. Aunque el libro de Robert G. Mayer establece en el capítulo 6 de su primera edición que “aparte de formaldehído y metanol los demás ingredientes en los líquidos para embalsamar varían inmensamente”[1] nosotros personalmente hemos sido testigos de que un producto funciona si se aplica en las cantidades mínimas necesarias de acuerdo a la exigencia de preservativo de cada caso en específico. Esta exigencia de preservativo depende de varios factores y entre ellos están: condición del cuerpo en general, tiempo de muerte, causa de muerte y tiempo a velarse entre otros. Cualquier líquido para embalsamar confeccionado para aplicaciones comerciales, tiene que tener unos estándares mínimos regulados por agencias gubernamentales y cumplir con ciertos requisitos básicos establecidos por ley. Cada pinta de líquido para embalsamar (16 oz.) debe tener al menos 8.96 oz. de formalina al 40% y guardar proporciones similares con el resto de los componentes. Esto no se hace “a lo loco” y cada compañía tiene al menos un empleado con un grado en química que se encarga del control de calidad del producto y el desarrollo de nuevas fórmulas.

La cuestión ésta de que la marca “X” es mejor que la marca “Y”, y que “si no utilizo la marca “A” mis embalsamamientos no funcionan”, es un argumento cuestionable y hasta cierto punto ignorante. Cada marca tiene sus puntos fuertes y sus puntos débiles y cada fabricante ofrece al menos un producto que se destaca por encima de los demás. Ahora bien: no estamos diciendo que todos reaccionan igual o que todos los líquidos poseen el mísmo control de calidad porque estaríamos mintiendo. La persona que desarrolla la fórmula persigue ciertos criterios en específico y la consistencia del producto depende de cuan estricto sea el fabricante en cuanto a control de calidad se refiere. No importa lo bueno que un producto parezca ser, si el fabricante comienza a sustituir materia prima de alta calidad por materiales de segunda y decide “cortar” las proporciones para que el costo del producto le sea más económico, entonces sus productos no tendrán consistencia y el embalsamador nunca podrá predecir los resultados de sus trabajos.

En éste renglón de “control de calidad” y “consistencia” hemos confirmado que en muchas ocasiones los principales fabricantes con mayor volúmen de ventas cuentan con los recursos necesarios para garantizar que el producto sea el mísmo una y otra vez. Si a ésto le unimos el tamaño de su fuerza de ventas, el mercadeo y la reputación de la marca no es nínguna sorpresa saber porqué ciertas marcas se destacan más que otras.

Para nosotros, no existe “la mejor marca del mundo” porque eso es relativo. Lo que es bueno para unos, no es lo mejor para otros y el concepto de “lo mejor” depende de la percepción única de cada individuo. El mejor producto para embalsamar es aquél que usted “quiera comprar y pueda pagar”. Eso es todo. Lo demás dependerá del servicio y conocimiento de cada distribuidor y de la relación existente entre el vendedor y sus clientes.

Orígenes

Del grupo de los aldehídos, comúnmente conocido como “fijadores”, fué descubierto en el 1868 por el alemán von Hoffman  aunque también se le hace referencia al ruso Butlerov en el 1859. En el año 1889 se introduce un proceso industrial para obtener el formaldehído en agua llamada “formalina”.  El formaldehído es una gas incoloro de fuerte olor pungente y se obtiene mediante la oxidación de un alcohol utilizando un metal como catalizador (generalmente cobre o plata). Originalmente se utilizó en histología para la preservación y fijación de los tejidos en el 1893. Blum, quien fuera el que originalmente comenzó a utilizar la formalina con fines preservativos, fijó un ratón en una solución de formalina al 10% dando así orígen a la industria del embalsamamiento.

La formalina reemplazó los metales tóxicos que se utilizaban en la preservación de cadáveres para el año 1906-1910 y desde ahí en adelante no ha tenido cambio alguno.

N.C. Pervier escribió en su libro “Química para embalsamadores” un resúmen que explica el funcionamiento  del embalsamamiento a niveles bio-químicos:

El embalsamamiento destruye los coloides de las proteínas hasta cierto grado, neutraliza los centros activos de las moléculas y genera enlaces entre las proteínas adyacentes que no estaban anteriormente presentes. El resultado es la conversión de las moléculas proteínicas en grandes laberintos de materia sólida inerte que no sirve de alimentación para las bacterias ni como substrato para que ocurra acción enzimática. Estas estructuras inertes pierden su habilidad de mantener agua y la estabilidad es producida por la presencia de pequeñas cantidades de formaldehído libre (no combinado).

Periodo Antíguo: Anteriormente al periodo moderno, los egipcios practicaban el embalsamamiento para proteger la salud pública y para satisfacer sus creencias religiosas. Se dice que el periodo de embalsamamiento en Egipto, desde sus comienzos hsta que cayó en decadencia, comprende desde la segunda dinastía en el año 3400 antes de Cristo hasta el año 700 de la era cristiana.  Hasta el siglo pasado no se había encontrado un documento escrito ppor los egipcios en donde especificara el proceso de embalsamamiento por lo cual los cuentos de Heródoto y Diódoro se consideran como los comentarios más antíguos en cuanto a ese procedimiento se refiere. Ambas historias y relatos hechos por éstos dos historiadores antíguos son bastante similares y muy pequeñas diferencias son encontradas. Lo que sí aseguran los dos es que existían tres tipos de embalsamamiento y se llevaban a cabo de acuerdo a la clase social del individuo. Tanto Heródoto como Diódoro describen con bastante detalle el procedimiento egipcio.

De acuerdo a los especímenes encontrados sabemos que el embalsamamiento egipcio tuvo un éxito relativo debido al método de la momificación. Tanto el material utilizado como el clima de Egipto contribuyeron a la preservación de las momias que la arqueología sigue descubriendo aún.

Las sales de “natrón” [2] utilizadas en el proceso egipcio eran:

 Carbonato de Sodio
 Bicarbonato de Sodio
 Cloruro de Sodio
 Sulfato de Sodio
 Agua
 Materia Insoluble (silica)

Como pueden apreciar todo era cuestión de promover la deshidratación extrema que no es otra cosa más que momificación.

En el 1908 A. Lucas investigó los efectos de las sales en la preservación de animales y confirmó las propiedades preservativas del natrón tal y como utilizaban los egipcios. Lucas utilizó 3 aves en su experimento siguiendo las instrucciones dejadas por Heródoto. Trece años después las aves se encontraban en perfecto estado de preservación.
El resto de los materiales utilizados por los egipcios nunca se han podido descifrar con exactitud. Lo que si podemos asegurar es que a juzgar por la condición de las momias encontradas, la cuestión restaurativa o “cuadro memorial” no era de importancia para los egipcios. Otro punto importante es el hecho de que definitívamente los materiales variaban con el tiempo y con las dinastías. Esto se confirma porque el estado de momificación varía de acuerdo a la época en que se practicó.

Momia en el Museo del Vaticano

Periodo Medieval: Un interés prominente fué desarrollado en Europa para la época medieval. Se dice que el cuerpo de Eduardo Primero de Inglaterra enterrado en el año 1307, fué descubierto en la abadía de Westminster en el 1770 en perfecto estado de preservación (alegádamente). De igual manera otros personajes de esa época han sido descubiertos y dan paso a descifrar parte de los compuestos utilizados para embalsamar. Contínuamente el mercurio se encuentra entre los materiales, que según Girardin publicó en el 1918, eran los siguientes:

 Mercurio metálico
 Materia insoluble en agua
 Resina balsámica
 Materia insoluble
 Humedad

Periodo Pre-Moderno: Ya para el siglo 17 cuando investigaciones sistemáticas estaban en curso, el embalsamamiento tomó otro giro y los propósitos del mísmo cambiaron. Se dice que para ésta época el objetivo principal del proceso era la conservación de material anatómico para los estudios de medicina. William Harvey (arriba) inyectó las arterias de un cadáver para el 1628 con una solución colorante para demostrar la circulación sanguínea.

Aunque la técnica de Harvey no se originó con fines de embalsamamiento, se le atribuye haber sido el primero en practicar una inyección arterial!

La Clase de Anatomía del Dr. Frederick Ruysch

Años después Frederick Ruysh desarrolló un método de embalsamamiento para preservar cadáveres en la escuela de medicina, mientras ocupaba la silla de catedrático en Anatomía en la Universidad de Amsterdam. Aunque se le considera como el padre del embalsamamiento arterial en Europa y algunos historiadores lo han proclamado como el “padre del embalsamamiento”, para nosotros personalmente no lo es. Su actitud egoísta y secretiva no le permitió compartir los conocimientos con los demás y su fórmula química jamás fué develada.

El prominente anatomista escocés, el Dr. William Hunter, fué posiblemente el segundo en utilizar la inyección arterial rutinariamente en el proceso de preservación cadavérica.  Dado el caso de que como el Dr. Hunter publicó su trabajo lo consideramos como el que verdaderamente originó el proceso de inyección arterial para el embalsamamiento. Hunter, publicó los resultados de sus investigaciones en detalle y los componentes de su fórmula:

 Turpentina
 Aceite de Lavanda
 Aceite de “Rosemary”
 Bermellón

Dr. William Hunter                                                                            Dr. John Hunter

Entre los chismes históricos sabemos de que John Hunter, hermano menor de William, quien también fué un prominente médico y anatomista mantuvo en su museo, ubicado entre sus dos residencias, más de 14,000 objetos. Se dice que John pagaba para que los “roba cadáveres” le trajeran personas recien muertas del cementerio. John fué un escritor bien ávido y fundó sus propias clases de anatomía desde donde se graduaron célebres médicos de la época.

Jean N. Gannal, químico francés, desarrolló una fórmula a base de arsénico el cual dió paso a la ley que eventualmente prohibió el uso de materiales tóxicos en el embalsamamiento porque interferían con las autopsias. Jean Gannal fué el autor del primer libro de embalsamamamiento que se tradujo al inglés en el 1840: History of Embalming. Básicamente su fórmula [3] consistía de lo siguiente:

 Sulfato de Aluminio
 Acido Arsénico
 Creosota
 Agua

En el 1769 Gabrial Clauderus propuso por primera vez el proceso de inyección de cavidades utilizando una solución a base de cloruro de amonia y carbonato de potasio.

Periodo Moderno: Ya sabemos de que Hoffman descubrió el formaldehído en el 1867, pero de lo que nunca nos hablan es que sus propiedades germicidas no se reconocieron hasta el 1888 cuando Trillat lo investigó. Para el 1906 el estado de Nueva York había pasado una legislación que prohibía el uso de metales tóxicos en el embalsamamiento (Francia fué el primero para el 1846).

El Dr. Tomás Holmes, que todavía a ciencia cierta no se sabe si en realidad fué médico o no, comenzó con el ímpetu de promover el embalsamamiento durante la Guerra Civil de los EEUU. la cantidad de patentas que propuso el Dr. Holmes son muchas.  Nombres tales como los de Billow, Clarke, Lukens, Renouard, Sullivan, Meyers y Barnes se destacan entre los que más aportaron al avance y desarrollo del embalsamamiento en los EEUU.

En éste periodo moderno también “suenan” otros nombres pero más bien fueron maestros que diseñaron sus propias fórmulas químicas para lucro personal y sus contribuciones no son del todo importantes.

[1] Robert G. Mayer : Embalming: History Theory And Practice. 1era Ed. 1990
[2] Lucas, A.: Ancient Egyptian Materials & Industries. 2da. Ed. 1934
[3] Barnes, C.L.: Art & Science of Embalming. 1era Ed. 1905

Aspectos Generales de los Líquidos Para Embalsamar

Comercialmente las soluciones acuosas de formaldehído combinan una serie de constituyentes para obtener resultados preservativos, germicidas y cosméticos.  El Profesor Charles O. Dhonao del Cincinnati College of Mortuary Science expresa la importancia estética que se le debe brindar al embalsamamiento, la cual deberían adaptar los usuarios de la formalina pura conocidos vulgarmente como los “droneros”:

“Cualquier embalsamador es capaz de presentar un cuerpo gris y sin borrar la huella de la muerte. Se necesita a un artista para que parezca durmiendo. Cualquier embalsamador puede quemar un tejido y ponerlo duro bajo la falsa asumción de que porque está duro, está preservado. Ninguna persona viva parece una piedra. Ningún embalsamador que aspire a llevar a cabo su mejor trabajo, podría estar satisfecho por esos probres resultados”.

Es risorio leer en el libro de Mendelsohn “Embalming Fluids”, la crítica hecha a los fabricantes de químicos para embalsamar que manteniendo en secreto sus alegadas fórmulas mágicas se apertrechan en su secretividad para justificar los precios estratosféricos de sus productos! ¿No les suena ésto familiar a la introducción hecha por el autor en éste capítulo? Esto señores, fué escrito en el 1940 !!!! Tal parece que en nada ha cambiado nuestra profesión. Todavía tenemos fabricantes que en sus MSDS señalan los supuestos materiales mágicos como “trade secrets” y se escudan detrás de teorías fantásticas para justificar sus altos precios… y estamos en el siglo 21!

Para el 1940, la competencia entre los fabricantes de químicos para embalsamar era tan marcada que los precios de venta eran totalmente desproporcionados al compararlos con sus costos verdaderos de producción. Dice Mendelsohn que a pesar de que todos (los líquidos) eran hechos a base de los mísmos componentes y carecían de cualquier mérito especial o superioridad, los precios eran ridículos! Todavía esto sigue pasando. Recuerdo que para los años 90’ mientras trabajaba como vendedor para una de las principales firmas de productos para embalsamar, el costo de uno de sus principales Arteriales era de $9.00 la caja. Pues bien; ese mísmo producto se vendía a $63.00 ! Inclusive; con mínimas excepciones, la mayor parte de sus productos más populares costaban lo mísmo para producirlos pero se vendían en distintas escalas de precio de acuerdo a las “falacias” publicadas en sus catálogos. Lamentáblemente tal parece que todos hacen lo mísmo…y esto viene desde el siglo 20!

Seguimos: ¿leyeron bien la introducción de éste capítulo? Para el 1915 Francis dijo en el reporte # 292 de “Public Health Reports”, Vol. 30, en Washington DC, de que “la composición química de los líquidos comerciales tenía mucho menos importancia que la forma en que el embalsamador los aplicaba y que cualquier químico preservaba si se utilizaba adecuadamente” !!!

Antes de que prohibieran el uso de metales tóxicos en los químicos para embalsamar en los EEUU, esta era una de las fórmulas típicas [4]:

 Fenol
 Arsénico
 Cloruro de Mercurio
 Alcohol
 Glicerina
 Agua

[4] Waller, JL 1903

No obstante, ya para el 1904 las fórmulas propuestas [5] no tenían mercurio ni arsénico. Para el 1906 la National Funeral Directors Association recomendaba la siguiente fórmula para hacer 10 galones:

 Formaldehído
 Glicerina
 Borax
 Acido Bórico
 Nitrato de Sodio
 Eosina
 Agua

[5] A pesar de que conocemos las proporciones para efectuar tales fórmulas, no las publicaremos para evitar que algún embalsamador aspirante a “químico” quiera copiarlas.

Debido a las características de la formalina en cuanto a su astringencia y al cambio de color producido en los tejidos cuando la mísma entra en contacto con la sangre, se recomendaba una pre-inyección compuesta de ½ a un galón de solución salina (agua con sal de mesa) para extraer toda la mayor cantidad de sangre posible antes de la inyección principal compuesta de formalina.

Para el tratamiento de cavidades quedó claro desde el comienzo de que los líquidos para tales menestéres necesitaban ciertas propiedades desinfectantes y astringentes mayores al de los Arteriales. Por lo tanto, y basado en al química del siglo 20, varias fórmulas fueron propuestas por algunos de los mejores embalsamadores de la época. Veamos la siguiente fórmula:

 Metanol
 Formalina
 Eosina

Una fórmula de líquido de Cavidades un poco más compleja era así:

 Formalina
 Metanol
 Eter
 Fenol
 Salicilato Metílico
 Alcohol con Tinte

También se sugería el uso de paraformaldehído porque éste precipitado resulta ser  2.57 veces más fuerte que la formalina comercial al 37%.

El alcohol utilizado en los líquidos para embalsamar, como el metanol y el etílico, aparte de estabilizar la formalina también sirven de germicida. Cuando se mezclan con las proteínas sus propiedades deshidratantes las convierten en una substancia modificada insoluble en agua. De ésta forma las enzimas autolíticas, bacterias y substratos son convertidas en proteínas desnaturalizadas lo que retrasa el proceso de putrefacción.

El uso excesivo de la formalina también tiene sus contraindicaciones. Su fuerza astringente coagula la sangre y evita la suficiente distribución de líquidos a los tejidos del cuerpo. La difusión de los Arteriales es limitada considerablemente si no se diluyen correctamente. En un estudio llevado a cabo por Kolmer & Boerner se demostró que al utilizar el formaldehído en cantidades más reducidas a las utilizadas comúnmente por los embalsamadores, facilitaba la remoción de sangre y la penetración del químico através de los capilares con mayor eficiencia. [6] Algunos investigadores sugirieron que una concentración al 1.5%* era suficiente en la mayoría de los casos. (Este número se refiere a la concentración general diluída y no al “index” del Arterial).

También se recomienda el uso de Glicerina para reducir los efectos deshidratantes del formaldehído. Ya para los 40’ la glicerina no se utilizaba debido a su alto costo y fué reemplazada, hasta el día de hoy, por glycoles. Los relajantes de tensión superficial, como el sulfato laurílico de sodio (SDS) todavía es utilizado por muchos fabricantes. El sulfato de magnesio es un buen penetrante y todavía se utiliza pero cada día se reemplazan con aditivos sintéticos más eficientes y económicos que los utilizados a mediados del siglo 20.

Otros productos que han ido en decadencia son los oxalátos y citratos. Estos han sido reemplazados debido a su toxicidad por otros como los EDTA, que aparte de servir como anti-coagulantes también sirven como amortiguadores.

Para el 1940 la fórmula general adaptada para la mayoría de los Arteriales era la siguiente: [7]

 Formalina
 Boráx
 Acido Bórico
 Citrato de Sodio
 Glicerina
 Eosina
 Fragancia
 Agua
 Tinte

Tanto la glicerina como la eosina se reemplazaban por otras alternativas. Estos se balanceaban en la fórmula para sumar el 100% en un galón. Las proporciones correctas no las revelaremos pero pueden apreciar claramente que un Arterial es mucho más que formalina de dron, agua, tinte de bizcocho y Lestoil.

Otras fórmulas propuestas varían en una u otra cosa pero mantienen ciertos componentes en común:

Fórmula (1): [7]

 Formalina
 Glicerina
 Bórax
 Metanol
 Nitrato de Potasio
 Citrato de Sodio
 Aceite de Clavos
 Agua

Fórmula (2): [7]

 Formalina
 Glicerina
 Fenol
 Acido Salicílico
 Bórax
 Agua

Otras fórmulas sin formalina también eran presentadas para cuando el operador deseaba llevar a cabo operaciones de rutina al preservar material anatómico en donde la fijación no era deseada:

Fórmula 11: [7]

 Timol
 Glicerina
 Alcohol
 Agua

Otra mucho más sencilla era:

Fórmula 14: [7]

 Glicerina
 Fenol
 Alcohol

Estas son tán solo un mínimo ejemplo de las fórmulas utilizadas durante la primera mitad del siglo 20. Aunque todavía se utilizan rutinariamente varios de los constituyentes que aquí aparecen, con el avance de la química poco a poco se han ido sustituyendo por materiales sintéticos, más costo-efectivos.

[6] J.Lab & Clinical. 10:506 (1925)
[7] Simon Mendelsohn.Embalming Fluids. III:45 (1940)

Los Líquidos Para Embalsamar en Nuestros Tiempos

En el libro de Mendelsohn, Embalming Fluids, se detallan los ingredientes a utilizarse en la formulación de los Arteriales:

 Preservativo
 Agente Modificador (amortiguador)
 Anticoagulante
 Relajantes
 Tinte
 Aromáticos (perfumes)
 Solvente

Otros estabilizadores y desinfectantes pueden incluirse, dependiendo de la intención del fabricante y la naturaleza del producto. Ahora bien; vamos a examinar los componentes de los Arteriales modernos que sugiere el libro de Dorn & Hopkins, Thanatochemistry:[8]

 Preservativo
 Germicidas Suplementarios
 Agentes Modificadores
 Anticoagulantes
 Relajantes
 Tintes
 Desodorantes (aromáticos)
 Solvente

¿Qué les parece? ¿Encuentran alguna diferencia? Los germicidas suplementarios también eran utilizados en las fórmulas más antiguas pero se añadían de acuerdo a la intención del fabricante y la naturaleza del producto tal y como dijera Mendelsohn en su libro. Como podemos apreciar la química del embalsamamiento, aparte de haber sustituido algunos componentes por conveniencia o por cuestiones de salud, sigue siendo lo mísmo. Y todavía existen algunos fabricantes que alegan atributos “fantásticos” en sus productos. Vamos a verlos uno a uno:

Preservativos: Como ya todos sabemos, la formalina es el preservativo universal en los líquidos para embalsamar. También se utilizan alcoholes como el metanol, etanol y alcohol isopropílico entre otros. El metanol sirve también de agente estabilizador para evitar la precipitación del formaldehído. El alcohol isopropílico al 70% se utiliza más que el etanol debido a su bajo costo.

Molécula de Formaldehído                Alcohol Isopropílico                Molécula de Metanol

También encontramos al fenol como otro preservativo:
Germicida Suplementario: El primo del formaldehído, llamado Glutaraldehído, es un excelente germicida y preservativo.  Sus cualidades como desinfectante son tan potentes que se le llama “esterilizador químico en frío”. Propuesto por la Champion Chemical desde los 60’ para reemplazar al formaldehído, al menos se ha comprobado que supera a su primo en muchas cosas y en especial; para los casos amarillos es lo mejor porque no cambia la bilirubina en biliverdina.[9]
[9] James H. Bedino: Champion Expanding Encyclopedia

Agentes Modificadores: En éstos encontramos los humectantes y amortiguadores de pH. Los glycoles y los compuestos de lanolina solubles en agua son los más utilizados. Otros fabricantes han propuesto ciertos nombres poco comunes para quizás disfrazar los mísmos derivados.

Molécula de Glycol de Etileno

Los amortiguadores sirven para stabilizar el pH de los líquidos para embalsamar. Todavía el Bórax (izq) es ampliamente utilizado aunque los EDTA (der) sirven como doble propósito y son más modernos.
Anticoagulantes: Ya estudiamos de que la coagulación de la sangre se debe a los iones de calcio y de que la agua dura es producto de la abundancia de éste mineral en ese solvente. Estas substancias reaccionan con el calcio ionizado para que la sangre no se coagule. Conocidos también como correctores o acondicionadores de agua, aunque son muy importantes para el embalsamador sus ventas no son muy significativas, quizás porque su efecto no puede apreciarse a simple vista. En la fórmula del 1940, los anticoagulantes más utilizados eran los oxalátos y citratos, que sorprendéntemente todavía se mencionan en algunos libros “modernos” de Ciencias Mortuorias, se dejaron de utilizar porque el primero es muy tóxico y el segundo se coagula en presencia de cierta enzima bacterial. Se han reemplazado por los EDTA que también sirven como amortiguadores.[8]

ethylenediaminetetraacetic acid
Relajantes: estos son los que reducen la tensión superficial de un líquido, en este caso el Arterial. Los relajantes facilitan la difusión de los químicos de embalsamar através de los capilares y los tejidos del cuerpo para lograr una distribución completa. Todavía se utiliza el SLS (sulfato laurílico de sodio). Los sulfonatos también se utilizan como agentes relajantes. [8] En la próxima página vea la molécula de SLS. El SLS es aniónico. ¿Recuerdan?

SLS

Tintes: El color de un producto puede utilizarse con fines cosméticos o fines de identificación. En los arteriales es con fines cosméticos y sirve para reemplazar el color de la sangre y a la mísma vez tapar el colr grisáceo que deja la formalina en el tejido. Actualmente los colores originales como la eosina, eritrocina y otros se utilizaban en los arteriales pero han sido reemplazados por colores sintéticos debido a que su tamaño molecular es menor y se distribuyen mejor en los tejidos. Casi todos son derivados de hidrocarburos. Los tintes utilizados en los Cavidades, por ejemplo, son solamente con fines estéticos, de identifiación, mercadeo y psicológico. Estos tintes, aunque no tienen ningún fin práctico en el embalsamamiento, han sido muy efectivos para que sus ventas y sus precios aumenten descabelládamente. Actualmente es muy raro encontrar un Cavidades incoloro porque los embalsamadores lo tienden a relacionar con formalina de dron y porque psicológicamente relacionan el color con calidad! Aunque usted no lo crea…

Una vez le preguntamos a un colega embalsamador: ¿si le quitaran el color azul al Cavidades Nitrol de Hydrol, lo comprarías igual? Nos respondió muy tranquilamente que NO!  ¿Qué les parece?
Perfumes: Llamados también como desodorantes, fragancias y aromáticos. Este componente sirve para “tapar” y disfrazar el pungente olor de los preservativos encontrados en los líquidos para embalsamar. Algunos huelen a clavos, otros a mentol, otros a canela y otros sencillamente son derivados sintéticos muy complejos que el fabricante resguarda como un secreto militar.

Solventes: El agua es el solvente universal. El vehículo utilizado en el embalsamamiento en unión al metanol y antíguamente la glicerina, que ya no se utiliza. El Glycol también se utiliza como reemplazo a la costosa glicerina.

Co-Inyectores

Como ya hemos podido estudiar, un químico tiene un espacio muy reducido para lograr una fórmula balanceada y efectiva en una botella de 16oz. Su principal atención recae en el preservativo, aunque ya sabemos que la mayor parte del producto contiene solvente (agua). Para poder lidiar con otras situaciones que afectan directamente a la efectividad de la solución arterial, los fabricantes se han visto obligados en producir otros productos suplementarios que servirán para reforzar y modificar el líquido Arterial. Es así como nace uno de los negocios más lucrativos para los fabricantes: el negocio de los co-inyectores.

Muchos de éstos son casi “obligados” porque el formaldehído por sí solo padece de muchos defectos y para nuestros fines restaurativos es imprescindible aplicarle “frenos” a la acción descontrolada del aldehído. Al principio los co-inyectores parecían un “gancho” más para que los clientes consumieran más e invirtieran mayores sumas de dinero pero con el tiempo todo el mundo logró captar la importancia de los mísmos. Personalmente creo que una de las personas que más contribuyó a ésta causa, aunque fuese desde el punto de vista comercial para una compañía en específico y las demás tomaron “pon” de igual manera, fué mi fenecido amigo y colega Donald W. Sawyer de Castro Valley, California el cual, para la época que trabajaba con la Dodge Co. en calidad de vendedor y demostrador, ejercía clínicas de cuerpo presente con su método de embalsamamiento sin agua utilizando hasta 40 botellas en un caso!

Aunque Don Sawyer no fué el que inventó el procedimiento, de seguro que fué el que logró su popularidad. Esto no era nuevo, pues se ha mencionado en varios libros de Ciencias Mortuorias anterior al tiempo de Sawyer, pero no es lo mísmo leerlo que presenciarlo con los ojos. El método, que ya no se menciona, y mucho menos se practica por su poca validez práctica, ayudó a empujar la venta de los co-inyectores cuando el embalsamador promedio se percató de la utilidad e importancia de esos productos.

La popularidad de los anti-coagulantes ha llegado a tal punto que muchos de éstos se venden más que los mísmos Arteriales! Algunos son meros lubricantes del sistema circulatorio y otros son agentes químicos que prácticamente disuelven los coágulos sanguíneos. Los acondicionadores de agua no son tan populares como los anti-cogulantes pero son mucho más económicos en su uso porque con tan solo añadir unas cuantas onzas a la solución arterial basta para que lleven a cabo su cometido.

Los humectantes quizás sean los que más se venden detrás se los anti-coagulantes y anti-edemas. Estos son muy útiles para controlar la sinéresis celular (deshidratación), estimular la difusión de los Arteriales en los casos deshidratados y brindarle una textura gomosa a la piel del cadáver para que no asemeje la piel dura de un maniquí.

Los co-inyectores anti-edema son los de mayor popularidad recientemente y los que contienen una base de Glutaraldehído son altos en precio pero efectivos a la vez. Algunos son tan solo una mezcla de agua, alcohol y sulfato de magnesio pero otros poseen fómulas mucho más complejas y efectivas.

Por último los tintes y líquidos anti-gas de tejido (tissue gas) también son muy populares. Para los que requieran mayor definición de color en los tejidos, los fabricantes suplen los tintes por separado. Dice el Dr. John Chew de la ESCO que es mejor obtener los fines cosméticos desde adentro hacia afuera en vez de aplicar exageradas cantidades de cosméticos externos.

Los anti-“tissue gas” bregan directamente con el clostridio que causa el gas en el tejido. Estos productos se mezclan con la solución arterial y también se pueden utilizar en unión al Cavidades o para tratamiento hipodérmico. Lamentáblemente algunos quiebran los tanques de acrílico de los inyectores y también cancelan el color del Arterial cuando se aplican. No obstante son muy útiles y efectivos, principalmente para esos casos que se van a velar por muchos días. También ayudan a penetrar la solución arterial.

Líquidos Para las Cavidades (Cavital)

Utilizado como su nombre indica para el tratamiento directo de las cavidades, estos productos son tan importantes como los discutidos anteriormente. Para el caso promedio se recomienda al menos 32 oz pero ya sabemos que existen unos productos tan fuertes y efectivos que con 16 oz bien distribuídas es suficiente.

Estos productos se componen de altas concentraciones de formalina en unión a alcoholes, perfumes, solventes y quizás algún relajante para que penetre las visceras con mayor facilidad. Otros fabricantes han decidido añadir fenol en porciones de hasta 5% para aumentar su capacidad germicida y evitar la formación de gases.

En los últimos años hemos visto varias versiones especiales que contienen resinas suplementarias con grandes capacidades secantes para aumentar la efectividad del producto sin tener que añadir más formaldehído. Desafortunádamente mientras más especial sea la fórmula, mayor será su precio.

Los Cavidades ahídros, o sea, sin agua se preparan con métodos diferentes diluyéndolos en alcohol en vez de agua. Estos alcanzan “index” de sobre 50% y aunque no los creemos necesarios, también tienen su uso y sus seguidores. Son altamente flamables, nocivos para el sistema respiratorio y mucho más costosos que los demás.

Para terminar podemos decir que los Cavidades preservan, desinfectan y desodorizan. Algunos sirven para cauterizar pero preferimos el fenol para esos fines. Los llamados “fumeless” o bajos en vapores también están disponibles para los embalsamadores de olfato sensible. Funcionan pero no todos son buenos. Tenga cuidado a la hora de escogerlos porque son pocos los que sí funcionan sin sacrificar la calidad preservativa y desinfectante. En pocas palabras: es más seguro utilizar un Cavidades fuerte con una buena mascarilla que arriesgarse con una de éstas formulas “débiles” por no utilizar la mascarilla.

[8] James M. Dorn & Barbara M. Hopkins: Thanatochemistry. 2nd Ed. 1991 CH 24:317

About these ads
Comments
2 Responses to “Capítulo 30: Líquidos Para Embalsamar”
  1. Richard C. Concepcion says:

    Excelente articulo Carlos, te felicito por tu “Blog”.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.

%d bloggers like this: